25 marzo, 2020

Una petrolera a punto de entrar en default

La compañía cuenta con operaciones en la Cuenca Austral, en Santa Cruz.

Echo Energy busca reestructurar su deuda para cuidar el efectivo que tiene actualmente en caja y, así, poder continuar operando con normalidad en sus áreas convencionales en la Cuenca Austral, en la provincia de Santa Cruz.
La petrolera inglesa planea pedirles a sus acreedores que difieran hasta 2021 el pago de los 2,30 millones de dólares que debe hacer durante este año, correspondientes a los intereses de sus bonos y créditos. La empresa debe realizar desembolsos por cerca de 575.366 dólares en cada uno de los trimestres de 2020, cuya primera cuota, de 500.000, vence el 31 de marzo.
En su primer trimestre, reportó efectivo por 1,40 millones de dólares al 29 de febrero. Luego, recibió nuevos ingresos por 1,31 millones de dólares, provenientes de las ventas de petróleo y gas realizadas el mes pasado y espera cobrar otros 360.434 en las próximas dos semanas.
A esto se le suman los 610.140 dólares que sumará a mediados de abril, correspondientes a las facturas que emitió desde el 17 de marzo por los despachos que ha llevado a cabo en lo que va del mes.
Echo Energy ya ha iniciado las conversaciones con los acreedores, a quienes les envió hoy la propuesta formal. Hasta ahora, muchos de ellos han mostrado interés en apoyar el proceso, por lo que la empresa confía en que logrará diferir los desembolsos de este año, afirma en un comunicado.
El problema es que, para conseguir ese aval, los tenedores deberán reunirse antes del 31 de marzo, que es cuando debe abonar los intereses, algo que será difícil de conseguir en tiempos de cuarentena, explica. Si esto no ocurre, la compañía anunció que paralizará todos los pagos hasta que no reciba el respaldo.
La deuda de la petrolera inglesa incluye un préstamo amortizable de 1 millón de libras esterlinas (1,18 millones de dólares a cotización de hoy) con tasa del 12% y vencimiento en 2022 con el fondo Spartan Class O, un bono convertible en acciones de 5 millones de euros (5,45 millones de dólares) y otro de 20 millones de euros (21,66 millones de dólares) ambos con tasa del 8%.
Echo Energy había acordado con Spartan Fund Limited SAC el 6 de marzo extender por dos años la fecha de finalización del crédito que le había sido concedido en marzo de 2017. Como parte del esquema de pagos de capital, deberá abonar 100.000 libras esterlinas el 30 de noviembre, cuatro cuotas de 50.000 cada una el 31 de marzo, el 30 de junio, el 30 de septiembre y el 31 de diciembre de 2021 y una última de 700.000 el 8 de marzo de 2022.
Como respaldo del préstamo, la compañía emitió un total de 3,57 millones de garantías para suscribir nuevas acciones a 1,40 peniques por cada una, que vencerán el 9 de marzo de 2022. Sus papeles llevan perdido un 74,78% en lo que va del año en la Bolsa de Londres.
En tanto, Echo Energy espera mejorar su flujo de caja a través del beneficio impositivo que consiguió recientemente de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Su subsidiaria Eco Energy CDL Op Ltd (que controla el 45% de las áreas Santa Cruz Sur) dejará de pagar las retenciones del IVA en su facturación local a partir del 1 de abril, que hasta ahora era de la mitad del impuesto (10,50%), lo que le representará un incremento en sus ingresos de cerca del 7%. En tanto, su otra unidad Eco Energy TA Op Ltd continuará abonando la tasa completa del 21%.

Menos gastos
En paralelo con el proceso de reestructuración de los vencimientos de su deuda, Echo Energy está encarando un plan de recorte de costos a nivel corporativo y en sus operaciones en Santa Cruz para que continúen siendo sostenibles a los actuales precios del petróleo.
La compañía “está administrando en forma proactiva sus activos y su base de costos con una estrategia clara para reducir costos y conservar el efectivo existente – afirma su CEO, Martin Hull -. Si se implementa completamente, estas medidas conducirían a un negocio sustentable y con efectivo positivo en el entorno actual y posicionar bien a la empresa en el futuro”.
Para lograr esto, la empresa ya está manteniendo negociaciones con sus proveedores y socios en busca de alternativas para sus bloques convencionales Santa Cruz Sur (Campo Bremen, Moy Aike, Chorrillos, Océano y Palermo Aike), donde cuenta con una participación del 70%.
“El problema en esas áreas es que tienen flujo de caja negativo y mucha gente trabajando en la operación, con lo cual están poniendo dinero todo el tiempo”, destaca una fuente de la industria.
Echo Energy estima que esa situación podría revertirse con este plan, que incluye una posible postergación en la perforación del pozo Campo Límite (CLix-1001) en el bloque Palermo Aike, al que se le sumará un recorte de costos de capital a nivel corporativo, incluso si se mantienen los actuales precios del petróleo, explican desde la empresa.
La compañía le compró el 70% de la participación en las cinco áreas de Santa Cruz Sur a Petrolera El Trébol en 11,10 millones el 21 de octubre de 2019. El 30% restante y la operación está en manos de Interoil Argentina y IOG Resources. Como parte de la transacción, acordó abonarle 1,50 millones de dólares más si aumentan las reservas probadas al 1 de octubre de 2020 en comparación con las reportadas a fines de 2018, como informó Desarrollo Energético.
En la actualidad, la empresa continúa trabajando en los bloques en forma ininterrumpida con un esquema de personal reducido debido a la cuarentena decretada en el país por el gobierno de Alberto Fernández.
La producción en Santa Cruz Sur alcanzó los 351.797 barriles de petróleo equivalente por día (boed), incluidos 78.858 barriles de petróleo y 1.632 mmscf de gas natural, entre el 1 de noviembre de 2019 y el 23 de marzo, en línea con las expectativas de la empresa.
En febrero, registró niveles promedio de 2.410 boed (561 barriles de crudo y 11,10 mmscf diarios). Durante ese mes, Echo Energy realizó dos ventas por un total de 33.424 barriles a un precio promedio de 47,90 dólares (IVA incluido) por boe. En paralelo, también llevó a cabo despachos de gas en forma ininterrumpida a valores promedio de 2,72 dólares por millón de btu (mbtu).
La compañía espera realizar un nuevo embarque de 26.000 barriles a mediados de febrero, de los cuales actualmente cuenta con 15.000 en sus reservas. La duda es a qué precio podrán colocarlo en el mercado dada la caída que ha sufrido la cotización de los hidrocarburos en los últimos meses.
“El crudo que extraen es de baja calidad por lo suele comercializarse con una quita de 10 dólares por barril. A esto hay que restarle el 12% de retenciones a las exportaciones que, con un precio del Brent a 27,21 dólares, les quedan 14 dólares, sin contar las regalías que tiene que pagarle a la provincia”, explica la fuente.
Echo Energy también cuenta con una participación del 19% en el bloque no convencional Tapi Aike (el resto está en manos de la Compañía General de Combustibles (CGC)) también en Santa Cruz, tras reducir su tenencia en mayo de 2019 del 50% que había adquirido en 2017. Allí, ambas compañías se habían comprometido a perforar dos pozos exploratorios durante este año y otros dos el próximo.
El primero, Campo La Mata, lo realizaron a una profundidad de 2.403 metros a comienzos de este año y el resultado fue desalentador ya que el gas encontrado no cumple con los niveles necesarios para su comercialización, aunque esta información les servirá para utilizarla en lo que resta del proceso.
CGC espera perforar un segundo pozo vertical exploratorio de 3.800 metros de profundidad y dos o tres fracturas en noviembre para que lo que requerirá de un desembolso de 14 millones de dólares. Esto le dará tiempo para esperar cómo evoluciona la situación financiera de Echo Energy, quien tiene que invertir cerca de 3 millones de dólares en el proceso, explica la misma fuente.

Por Hernán Dobry

Temas

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *