14 noviembre, 2019

Suman el tramo Mercedes-Cardales a la licitación del gasoducto de Vaca Muerta

Lo decidió la Secretaría de Energía de la Nación, que está preparando los nuevos pliegos.

La Secretaría de Energía de la Nación decidió incluir formalmente la construcción del gasoducto entre Mercedes y Cardales, en la provincia de Buenos Aires, en la licitación del que conectará Tratayén con Salliqueló, afirma el presidente de Transportadora de Gas del Sur (TGS), Oscar Sardi, y una fuente del gobierno nacional.
La medida fue tomada por la cartera que conduce Gustavo Lopetegui, a instancias de la compañía, explica Sardi. Por esa razón, se están modificando los pliegos actuales y se emitirán unos nuevos que incluyan estas obras para cuando se reabra el concurso de precios el 31 de marzo de 2020, explican desde la Secretaría de Energía.
El gobierno de Mauricio Macri pospuso por segunda vez la fecha límite de presentación de las ofertas para dejar que la administración de Alberto Fernández decida cómo seguir adelante con el proyecto. Originalmente, las empresas tenían tiempo hasta el 12 de agosto, dos días después de las PASO y, luego, se pasó al 12 de noviembre.
La propuesta de TGS sirve para aprovechar la capacidad ociosa de 7 millones de metros cúbicos por día (MCD) que tiene en su troncal entre Bahía Blanca y Buenos Aires y, así, poder acercar el fluido producido en Vaca Muerta al litoral norte de la provincia, detalla Sardi. Esta zona es provista, en la actualidad, por el barco regasificador, anclado en el puerto de Escobar, a través del ducto de Transportadora de Gas del Norte (TGN).
El proyecto, que incluye la construcción de un gasoducto de 30 pulgadas y 72 kilómetros de largo, una planta compresora de 10.000 caballos de fuerza y una estación de transferencia y medición de volumen, les permitirá a las petroleras transportar 10 millones de MCD, señala y agrega que, de esta forma, podría llegarse hasta esa región con aproximadamente 14 millones de MCD, donde TGN tiene esa capacidad ociosa.
La compañía o el consorcio que resulte ganador del concurso de precios, que dará nacimiento a la nueva firma Transportadora de Gas del Centro (TGC), será la encargada de construir ambos ductos, explica Sardi.
El desarrollo de este nuevo tramo requerirá de una inversión aproximada de 110 millones de dólares, detalla. Esto se sumará a los entre 800 y 1.000 millones que costará el trayecto de 570 kilómetros que unirá Tratayén con Salliqueló.
La realización de este proyecto complementario servirá como solución intermedia y rápida para llevar el gas de Vaca Muerta hasta el litoral, ya que podría estar lista en cuatro o cinco meses, destaca Sardi y agrega que esto no remplazará a la segunda parte del gasoducto que será incluido en la licitación, sino que será usado como complemento.
La licitación completa incluye dos etapas: la primera unirá Tratayén con Salliqueló a la que se le sumará el nuevo tramo) y la segunda se conectará desde allí con un punto a definir entre San Nicolás y Rosario.
Las obras de 1.040 kilómetros con capacidad para transportar 15-20 millones de MCD están valuadas en un total de 2.000 millones de dólares y demandarán entre 24 y 30 meses (entre 12 y 15 cada fase) para estar finalizadas.
La empresa o consorcio que resulte ganador deberá llevar adelante el primer trecho y, una vez concluido, seguir con el resto. En caso de que no lo haga en un lapso de cinco años, el gobierno nacional podrá declararlo desierto y volver a convocar a un concurso de precios para su realización.
El gasoducto Mercedes-Cardales es un viejo proyecto que tenía TGS y que, en febrero de 2018, le generó un conflicto con TGN, quien presentó una protesta ante el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) en una audiencia pública en Bahía Blanca en febrero de 2018, para que lo paralizara aduciendo que con esta obra le estaba robando sus clientes.
El entredicho se resolvió cuando TGS se asoció con Tecpetrol a fines del año pasado para participar en la licitación del gasoducto de Vaca Muerta. Como adelantó Desarrollo Energético, finalmente ambas empresas irán junto a YPF en el concurso de precios, luego de varias idas y vueltas, con un modelo similar al de Oleoductos del Valle (Oldelval), que es controlada por la petrolera manejada por el Estado (37%), ExxonMobil (21|%), Chevron (14%), Pan American Energy (PAE) (11,90%), Pluspetrol (11,90%), Tecpetrol (2,1|0%) y Pampa Energía (2,1%).
Hasta el momento, cuatro compañías más compraron los viejos pliegos además de esta UTE: TGN, China Petroleum Pipeline Engineering, Pan American Energy y China Gezhouba Group Company.
La decisión de Tecpetrol de sumarse al consorcio entre TGS e YPF, hizo que su controlada, TGN, desistiera de seguir participando en la licitación. La petrolera del Grupo Techint cuenta con un 50% de Gasinvest, cuyo principal activo es su participación del 56,35% en la transportadora.
En tanto, PAE está analizando si seguirá adelante con el proceso, ya que en un principio compró los pliegos sólo para tener más detalles del proyecto. La compañía manejada por la familia Bulgheroni, está focalizada en el negocio del upstream y downstream y carece de activos en el negocio de midstream.
Las empresas interesadas deberán incluir en sus propuestas la capacidad y la tarifa que cobrarán a los productores para transportar el gas no convencional desde la cuenca. Las ofertas con las mejores tarifas y capacidad serán adjudicadas con un contrato a 35 años.
Los pliegos incluyen una cláusula de escape que permitirá que la ganadora rescinda el contrato si la situación político-económica de la Argentina cambia durante los próximos años.
El contrato COM le otorgará el derecho a cobrar a los distribuidores una tarifa en dólares durante los primeros 17 años (dos años de construcción y 15 de operaciones) de la concesión y en pesos para los restantes 18. A su vez, contará con la opción de extenderlo por otros 10 años con una tarifa en moneda local.
También, tendrá el derecho de firmar contratos con las productoras para garantizarles espacio en el gasoducto, algo que estaba prohibido en los actuales troncales. Esto ayudará a las empresas a obtener financiamiento para respaldar el desarrollo del proyecto y eliminar la incertidumbre creada por la inestabilidad del país y las constantes devaluaciones del peso.
Para poder llevar adelante la licitación y el desarrollo de Vaca Muerta, tanto las petroleras como las transportadoras destacaron durante la Argentina Oil & Gas (AOG) a fines de septiembre que se necesita una estabilidad cambiaria y macroeconómica y reglas del juego claras.
“Uno no puede encarar una inversión de tal largo plazo si no tiene las condiciones de retorno económicas”, afirmó el director general de TGN, Daniel Ridelener, en una de las conferencias. Por eso, las compañías insisten en que hay que blindar Vaca Muerta para aislarla de las constantes oscilaciones que tiene la Argentina.
Por Hernán Dobry

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