5 mayo, 2020

Revés para la restructuración de la deuda de una petrolera

La empresa no consiguió el quorum necesario para votar su propuesta.

Las empresas suelen sufrir problemas similares a los que padecen las naciones en los que operan, más aún cuando ese lugar es de donde provienen todos sus ingresos. De eso, se trata el llamado riesgo país. Al menos, eso fue lo que le está ocurriendo a Echo Energy, cuyo flujo de caja es producto de la explotación de las áreas de petróleo y gas Santa Cruz Sur, en la Cuenca Austral, en la Patagonia.
Al igual que le está pasando al gobierno de Alberto Fernández, sus acreedores rechazaron la oferta que les presentó el 9 de abril, como fue adelantado por Desarrollo Energético, aunque fueron menos elocuentes que el Grupo Ad Hoc de Tenedores de Bonos, el Comité de Acreedores de Argentina y el Grupo Ad Hoc de Tenedores de Bonos de Canje de Argentina ante la propuesta para restructurar la deuda soberana.
Si bien los tenedores de su título de 20 millones de euros con tasa del 8% y vencimiento el 30 de mayo de 2022 aún no han presentado oficialmente su negativa a los términos y condiciones de los documentos que les envió la petrolera británica, se lo hicieron saber tácitamente al faltar a la asamblea de bonistas que se realizó en Londres el 1 de mayo a las 10, de la que podían participar a través de videoconferencia debido a las restricciones para trasladarse producto de la pandemina de coronavirus.
Así, sólo formaron parte de la reunión realizada en las oficinas de Fieldfisher, en el edificio Riverbank House, de la capital inglesa, los acreedores dispuestos a respaldar la oferta, que representan un capital de 2,80 millones de euros de la deuda emitida en 2017, equivalente al 14% del total.
Echo Energy necesitaba, al menos, que estuvieran presente un mínimo del 75% de los tenedores del monto total en circulación, una cifra equivalente a 15 millones de euros, para poder votar la propuesta.
Ante la falta del quorum necesario para sesionar, la petrolera británica convocó a una segunda asamblea para el 22 de mayo a las 10 (hora de Londres) en las oficinas de Fieldfisher, a la que también se podrá asistir a través de videoconferencia.
La compañía deberá continuar negociando con los acreedores para poder conseguir el respaldo necesario para restructurar su deuda ya que precisará asegurarse una presencia mínima de 25% del total del capital emitido (5 millones de euros) para que la reunión tenga validez, casi el doble de lo que obtuvo el 1 de mayo.
En caso de que lo logre, la propuesta será aprobada si cuenta con, al menos, dos tercios de los votos. En ese caso, la resolución será vinculante para todos los tenedores de la deuda, estén o no presentes.
La falta de quorum en las asambleas o la decisión de posponerlas es algo que suele ocurrir en muchos procesos de restructuración de deuda locales e internacionales. La mendocina IMPSA, por ejemplo, lo hizo durante casi tres años y medios hasta que logró acordar con sus acreedores y pudo llevar adelante su Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE).
Entre los principales puntos que debían votarse en la reunión convocada por Echo Energy se encontraban la exención del plazo para considerar que la empresa se encuentra en incumplimiento de pago de los intereses que debía abonar el 31 de marzo y la postergación de los desembolsos trimestrales que debían realizarse durante 2020 hasta el 15 de mayo de 2022.
Bajo el esquema actual, la compañía tenía que depositar un total de 1,60 millones de euros correspondiente a los cupones que vencían el 31 de marzo, el 30 de junio, el 30 de septiembre y el 31 de diciembre de este año (400.000 cada uno).
Los acreedores también debían votar si aceptaban la inclusión de la totalidad de las acciones que tiene en su subsidiaria Echo Energy Argentina Holdings Limited, que controla todos sus activos en la provincia de Santa Cruz, como garantía de la operación, que serían depositadas en un fideicomiso creado para este fin.
Este respaldo sería compartido en igualdad de condiciones (pari passu) con Lombard Odier Asset Management (Europe) Limited, con quien también está negociando una postergación del pago de los intereses del crédito convertible en acciones de 5 millones de euros con tasa del 8% y vencimiento en 2022 que le otorgó en 2019.
La petrolera británica continúa manteniendo negociaciones con el banco suizo, ya que tampoco abonó la cuota correspondiente que venció el 31 de marzo. Si bien aún no llegaron a un acuerdo y Echo Energy también se encuentra técnicamente en cesación de pagos de este préstamo, la entidad financiera decidió “renunciar a sus derechos de declarar el incumplimiento de la deuda” mientras se “mantengan negociaciones constructivas”, para darles a ambas partes más tiempo para concluir con las tratativas, algo que esperan que “ocurra pronto”.
Este crédito le fue otorgado el 21 de octubre de 2019 para financiar parte de la compra de la participación del 70% en las áreas Santa Cruz Sur, que cerró en esa fecha con Petrolera El Trébol, como informó Desarrollo Energético.
Esta deuda podría ser convertida en acciones ordinarias de la petrolera inglesa a un precio de 3 peniques cada una cuando venza en 2022. El préstamo, además, está respaldado por una garantía para suscribir 72,20 millones de nuevos papeles en la Bolsa de Londres a ese mismo valor.
En lo que respecta a la restructuración de su deuda, Echo Energy sólo logró postergar durante dos años el pago de las 220.000 libras esterlinas correspondientes a los intereses y las cuotas de capital del crédito de 1 millón de libras esterlinas con tasa del 12% y vencimiento en 2022 que le había otorgado el fondo de inversión Spartan Class O, como informó Desarrollo Energético.

Una empresa en problemas
La crisis financiera que atraviesa la compañía británica se vio afectada, además, por la caída del precio internacional del petróleo, lo que la llevó a cerrar algunos de sus pozos en la provincia de Santa Cruz para focalizarse en la producción de gas natural, como informó Desarrollo Energético.
En el primer trimestre, Echo Energy reportó efectivo por 1,40 millones de dólares al 29 de febrero. Luego, obtuvo ingresos por 1,67 millones por las ventas que realizó el mes pasado y espera sumar otros 610.140 de las operaciones que facturó durante la segunda quincena de marzo.
Como parte de su plan para mejorar su situación financiera, lanzó un plan para recortar sus costos y gastos, con el que logró reducir a la mitad las salidas de efectivo operativas mensuales, en comparación con el año pasado, gracias el diferimiento y/o la cancelación de actividades no esenciales en medio de la cuarentena.
Echo Energy, además, redujo del 50% en su presupuesto corporativo, que incluye la postergación del pago del 25% de los salarios de todos los miembros de su directorio durante tres meses a partir del 1 de abril.
La decisión de cerrar 10 pozos de petróleo en las áreas Santa Cruz Sur, para focalizarse en la producción de gas natural, le provocará un recorte de aproximadamente un 24% su capacidad de extracción (cerca de 130 barriles por día) en una primera instancia.
La empresa alcanzó los 393.254 barriles de petróleo equivalentes entre el 1 de noviembre y el 10 de abril, que incluyen 88.728 de crudo (cerca de 548 por día) y condensados y 1.827 millones de pies cúbicos (mmscf) de gas natural (51,62 millones de metros cúbicos).
La caída en el precio del Brent, que lleva perdido un 56,88% en lo que va del año (se negocia a 28,47 dólares por barril), ha tornado demasiado cara su extracción en sus pozos en las áreas Campo Bremen, Moy Aike, Chorrillos, Océano por lo que ha decidido mantener abiertos sólo los que generen gas natural asociado.
Esto también impulsó Echo Energy a preservar el valor de sus 25.813 barriles de reservas almacenadas. Por eso, redujo a 13.200 la cantidad que tenía planeado vender a mediados de abril y se quedará con los restantes 12.613 para comercializarlos cuando mejore la cotización internacional.
A su vez, la compañía paralizó los trabajos de finalización y pruebas de flujo de entrada en sus pozos exploratorios en el yacimiento Campo Límite, en el área Palermo Aike, debido a la cuarentena decretada por el gobierno nacional, ya que requerían de la movilización de personal y equipos.
Desde la empresa británica, señalan que retomarán estas tareas cuando se levante el aislamiento, ya que considera como una de sus principales prioridades para este año y para su crecimiento el desarrollo de este bloque en la Cuenca Austral.
Mientras tanto, relocalizó temporalmente su equipo de terminación Eagle y lo está utilizando para la intervención y mantenimiento. Actualmente, está realizando estas tareas en el bloque Chorrillos, donde busca volver a poner en funcionamiento un pozo histórico y llevarlo a producir 41 barriles de petróleo por día de los 20 actuales.

Una nueva apuesta
La decisión de focalizarse en la producción de gas natural, a la que considera más rentable, de cara a la temporada de otoño e invierno, se debe a que la empresa espera que los precios del fluido suban en los próximos meses con la llegada del frío, debido al incremento de la demanda en la Argentina.
Echo Energy tomó la medida luego de que se aseguró la extensión por otros dos meses, hasta el 30 de junio, de su actual contrato de provisión de 4,70 mmscf por día del fluido (132.785 MCD) con uno de sus principales clientes a un precio de 4,20 dólares por millón de BTU (MBTU).
Estos valores se encuentran por encima de los 1,68 dólares por MBTU en boca de pozo (2,13 puesto den el Gran Buenos Aires) que se pagó en promedio en la subasta que realizó el 21 de abril el Mercado Electrónico de Gas (Megsa) con entrega en mayo y de los 2,30-2,40 que se está abonado por el fluido en los yacimientos de Santa Cruz y de los 1-1,30 en los de Tierra del Fuego.

Por Hernán Dobry

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