16 abril, 2020

Petroquímica Comodoro Rivadavia contra las cuerdas

La empresa tiene paralizada sus plantas y cerró sus pozos de gas en La Pampa.

La cuarentena, la caída del precio del petróleo y la pesificación de la tarifa de generación eléctrica ha puesto contra las cuerdas a Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR) ya que sus ingresos se desplomaron hasta límites preocupantes luego de que tuviera que cerrar una de sus unidades, trabajar a media máquina en otra de ellas y reducir su facturación en la tercera.
“Los efectos derivados del COVID-19 como la caída de la demanda, la fuerte reducción de precios, la sobreoferta, el mayor riesgo de contraparte, la suspensión en la cadena de pagos, los sobrecostos laborales y demoras en la construcción amplifican las presiones sobre la generación de caja de PCR”, afirma Gabriela Curutchet, directora asociada de FixScr en un informe.
Por esta razón, la calificadora de riesgo estima que su EBITDA para este año caerá a 135 millones de dólares desde los 200 millones que previa antes de desatada la pandemia, considerando una cotización del petróleo de 37 dólares por barril a partir de marzo. En la actualidad, el Brent se negocia a 28,09 por lo que estos valores podrían ser inferiores.
Pese a esto, mantuvo su nota para los bonos en pesos y dólares en el mercado local en “A+” ya que considera que la compañía tiene una “buena liquidez”, que calcula se encuentra en los 150 millones de dólares, proveniente de caja e inversiones (86 millones) y la colocación de las obligaciones negociables que realizó en febrero (64 millones).
Esto “le permitirá a la compañía cumplir este año con los compromisos financieros por 147 millones de dólares” y que “podrá refinanciar parte de su endeudamiento” con los bancos, que represente un 65% de su endeudamiento total y el 98% de los pagos de capital que debe realizar durante 2020, destaca Curutchet.
En 2019, PCR reportó una deuda total de 417 millones de dólares, al 31 de diciembre, al que la agencia FixScr considera “adecuado” si se lo compara con otras empresas del sector. Su ratio deuda/EBITDA se ubica en 2,10 veces y el de deuda neta/EBITDA fue de 1,70x, con un promedio de vencimientos de 3,10 años.

El sector petrolero
La compañía se vio obligada a cerrar los pozos de gas natural en su área El Medanito, en la provincia de La Pampa, hace un par de semanas ya que carece de compradores debido a la sobredemanda que existe en la actualidad en el país, explica una fuente cercana a la empresa.
De esta forma, debió reducir su producción de 800.000 metros cúbicos por día (MCD) de fluido a cerca de 400.000, provenientes de la extracción asociada a la explotación de petróleo en este bloque y en El Sosneado, en Mendoza.
En la actualidad, la empresa ha logrado colocar en el mercado entre 150.000 y 200.000 MCD, por lo que cuenta con un sobrante de cerca de la mitad de su generación. “Necesitamos vender cerca de 400.000 MCD correspondiente al gas asociado para que nos sea rentable seguir explotando los pozos de petróleo”, resalta.
A este problema, se la suma que YPF les comunicó a fines de marzo que suspendía transitoriamente las compras de crudo en la cuenca neuquina y en Mendoza durante este mes y el próximo para ser tratado en sus refinerías de Lujan de Cuyo y Plaza Huincul a partir del 1 de abril debido a la caída en el consumo de combustibles en el país.
Una semana más tarde, la compañía le propuso a la empresa controlada por el Estado hacer un canje durante abril de 8.000 MCD de petróleo que le entregaba en la provincia cuyana de su área El Sosneado por otro puesto en el ducto controlado por Oleoducto del Valle (Oldelval).
Para ese momento, YPF ya había decidido cerrar su planta de Plaza Huincul por lo que resultaba imposible concretar esta operación. En cambio, le ofreció almacenar parte de la producción durante tres meses con un costo de 4 dólares por barril.
Mientras tanto, PCR continúa proveyendo a Refipampa, Vista Oil & Gas y a Oldeval para que le sigan procesando el crudo proveniente de sus yacimientos en provincia de La Pampa.
A esta situación, se le suma la caída del precio internacional del petróleo que está tornando inviable el funcionamiento de esta unidad, ya que cuenta con costos operativos de 35 dólares por barril en sus áreas, a los que debe sumarle los valores correspondientes al tratamiento de agua y refinado, que lo elevan a cerca de 40 dólares.
Por esa razón, la empresa está analizando cerrar pozos de crudo hasta que se normalice la situación y consiga compradores para su producción, ya que también le está resultando complicado vender el gas asociado, explica la misma fuente.
El segmento de petróleo y gas representa un 63% de la rentabilidad de la compañía en la actualidad, equivalente a unos 85 millones dólares, en diciembre de 2019. Este porcentaje se reducirá al 49% cuando comiencen a operar sus parques eólicos en la provincia de Buenos Aires.
PCR cuenta con 282 pozos de petróleo y 43 de gas en actividad en El Medanito, en La Pampa, de los que extrajo un promedio de 721.000 MCD del primero y 481.000 MCD del segundo durante 2019.
En el bloque aledaño 25 de Mayo – Medanito SE, la compañía tiene 331 de crudo en los que produjo el año pasado un promedio de 398 MCD, a los que se le sumaron 180.000 MCD de gas natural asociado. Allí, controla el 80% del área, mientras que el 20% restante está en manos de Pampetrol SAPEM.
El tercero en importancia para la empresa es el yacimiento El Sosneado, en Mendoza, en el que cuenta con 82 pozos de petróleo, de los que extrajo un promedio de 377 MCD durante 2019.
En tanto, en el área Jagüel de Los Machos, en la Pampa, tiene 70 de crudo en los que produjo el año pasado un promedio de 153 MCD, a los que se le sumaron 113.000 MCD de gas natural asociado. Allí, controla el 80% del bloque, mientras que el 20% restante está en manos de Pampetrol.
Finalmente, en el área Gobernador Ayala V, en la misma provincia, cuenta con 3 pozos de gas natural de los que extrajo 59.000 MCD y 0,80 MCD de gasolina en promedio entre el 6 de marzo, cuando inició sus operaciones, y el 31 de diciembre de 2019. Allí, está asociada en un 50% cada una con la petrolera provincial pampeana.
Sumada a la situación que se vive en la Argentina, PCR tuvo que paralizar también sus operaciones en Ecuador debido a que el 7 de abril se produjo un deslizamiento de tierras que provocó la ruptura del poliducto SSF y el oleoducto de crudos pesados, por lo que se frenó el transporte por esas vías.
Esto hizo que tuviera que detener la producción en sus bloques Pindo y Palanda Yuca-Sur a partir del 12 de abril luego de colmar su capacidad de almacenamiento. Desde ese momento, dejó de recibir ingresos de esta unidad, explican desde la compañía.
Según las autoridades ecuatorianas, la reparación del Sistema Oleoductos Transecuatoriano (SOTE) le llevará entre 15 y 20 días (hasta el 22-27 de abril), en los que la compañía deberá tener sus operaciones paralizadas.
En el yacimiento Pindo, la empresa cuenta con 17 pozos de petróleo en los que produjo un promedio de 758 MCD, mientras que en Palanda Yuca Sur tiene 13 de crudo, de los que extrajo 298 MCD durante el año pasado.

Energías renovables
PCR también se ha visto perjudicada con la pesificación tarifa spot de la generación eléctrica impuesta por el gobierno nacional el 27 de febrero de 2019. La resolución 31/2020 estableció un congelamiento de los 28 dólares por MW que se le paga por la energía base y se los convierten a moneda nacional a una cotización de 60 pesos.
Esto le está provocando una menor cantidad de ingresos proveniente de su parque eólico El Mataco, de 100 MW, que debe cobrar ese valor hasta que esté terminada la segunda etapa de 100 MW, prevista para fines de junio. A partir de allí, recibirá el monto acordado en el contrato firmado con la Compañía Administradora del Mercado Eléctrico Mayorista SA (CAMMESA).
La compañía fue adjudicada con un PPA a 20 años de 40,27 dólares por MW para construir ambos proyectos renovables en el sur de la provincia de Buenos Aires en licitación RenovAr 2,5, en diciembre de 2017.
En la actualidad, este sector recibiendo además ingresos provenientes de la venta a CAMMESA de la electricidad generada por su parque eólico Del Bicentenario I, de 100 MW, en la provincia de Santa Cruz.
La empresa había sido adjudicada con un PPA a 20 años de 49,50 dólares por MW para construir este proyecto renovable en la Patagonia en la licitación RenovAr 1,5, en diciembre de 2016.
A su vez, también le está vendiendo lo generado en su parque eólico Del Bicentenario I, de 25,20 MW, a Acindar, con quien originalmente había cerrado un acuerdo para suministrarle 18 MW, ya que el resto lo utilizaría en su planta de cemento de Pico Truncado. Como su fábrica está cerrada por la cuarentena, le está entregando la totalidad de lo producido.
CAMMESA le asignó a la empresa prioridad de despacho a este proyecto en la ronda que realizó el 3 de mayo de 2017 para permitirle negociar contratos de electricidad con grandes consumidores en el país.
Su unidad de energías renovables representa un 33% de la rentabilidad de la compañía en la actualidad, equivalente a unos 45 millones dólares, en diciembre de 2019. Este porcentaje se incrementará al 44% cuando comiencen a operar sus parques eólicos en la provincia de Buenos Aires a partir de fines de junio.

Problemas en la construcción
A esta situación, se le suma que la compañía debió cerrar sus plantas de cemento en Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut, y Pico Truncado, en Santa Cruz, desde el 20 de marzo, cuando el gobierno decretó el confinamiento obligatorio en todo el país debido a la pandemia de coronavirus.
Desde ese momento, sus ventas se han desplomado debido a la paralización de la industria y, en especial, del sector la construcción tanto en lo que respecta a obras privadas como públicas, al punto de que el único cliente al que le está entregando se encuentra en Chile, afirma la misma fuente.
Sus plantas cuentan con una capacidad de producción de 910.000 toneladas de cemento por año y, en la actualidad, está vendiendo sólo 6.000 en el país vecino, que las está abasteciendo con las 30.000 toneladas de clinker que tiene en stock y que le sirven para seguir operando por aproximadamente cuatro meses, detalla.
Esta unidad representa un 4% de la rentabilidad de la compañía en la actualidad, equivalente a unos 5 millones dólares, en diciembre de 2019. La calificadora de riesgo FixScr estima que este porcentaje se incrementará al 7% durante este año, aunque estas cifras podrían modificarse si continúa paralizada la actividad del sector.

Por Hernán Dobry

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