3 enero, 2020

Los nuevos desafíos de 360Energy tras la salida de su CEO

Alejandro Lew dejó la conducción de la compañía a fines de diciembre

El CEO de 360Energy, Alejandro Lew, renunció a su cargo como parte de un plan de achicamiento de la estructura de la compañía en medio de la incertidumbre sobre cuál será el futuro del negocio de las energías renovables en la Argentina, señalan dos fuentes cercanas a la empresa.
Tras su salida a fines de diciembre, el Directorio de la firma conformó un comité ejecutivo con tres de sus miembros que cumplirán sus funciones temporariamente hasta que se nombre a un remplazante o se contrate alguien de afuera, destacan.
Antes de tomar cualquier tipo de medida, la compañía de Alejandro Ivanissevich se tomará su tiempo hasta que se conozcan cuáles serán las medidas que adoptará el gobierno de Alberto Fernández con respecto al sector de energías renovables, especialmente en lo que respecta a los plazos de vencimiento del inicio de operación comercial (COD por sus siglas en inglés) de los proyectos adjudicados en las distintas rondas de la licitación RenovAr, señala una de las fuentes.
Esta decisión es esencial para 360Energy ya que cuenta con cuatro parques solares, por un total de 120 MW, que deberían estar terminados en los próximos meses y que aún no ha comenzado su construcción.
“Cualquier decisión va a depender de las medidas que decida tomar el gobierno. Aún no se sabe si va a haber ampliación de los plazos de los COD, sin van a ejecutar los contratos que no se cumplieron o a ofrecer que los que no pueden hacerlos, los devuelvan”, señala la misma fuente.
Más allá de esto, el inicio de la construcción de los parques va a depender del acceso que pueda tener la empresa a financiamiento, uno problema que están padeciendo la mayoría de las compañías del sector que no han podido comenzar con las obras, destaca.
La llegada de nuevos créditos para el sector, a su vez, va a estar vinculada con el acuerdo que pueda logar el gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y del resultado de la renegociación de la deuda soberana con los bonistas, sostiene la primera fuente, un punto en el que coincide todo el sector.
Según el director ejecutivo de la consultora EconViews, Miguel Kiguel, las negociaciones con la entidad multilateral de crédito van a ser largas porque “hay mucho para discutir y visiones muy disímiles”.
En tanto, el economista destaca que el arreglo al que se llegue va a ser esencial para logar a un entendimiento con los bonistas ya que a estos “lo que les interesa ver es la capacidad de pago que va a tener el país en cinco años”.
“Qué sentido tiene arreglar con los bonistas y ofrecerles extender plazo y bajar cupón si no hay detrás un plan macroeconómico – afirmó en el evento “Argentina: oportunidades y desafíos de cara al futuro que organizó la agencia S&P Global Ratings en noviembre”-. Lo primero que tiene que hacer la Argentina en el próximo gobierno es acordar con el Fondo. El mundo sigue viendo a FMI como una ISO 9000, como algo que es una garantía de que mínimamente es algo razonable”.

Falta de fondos
Los problemas de acceso al financiamiento de la compañía comenzaron cuando su dueño, Alejandro Ivanisevich fue acusado de pagarle sobornos al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, en la causa de los cuadernos de Oscar Centeno que lleva el juez Bonadíos.
El propio empresario declaró ante el magistrado haber hecho aportes a la campaña del Frente para la Victoria por lo que actualmente se encuentra imputado “pero con expectativa que su caso pase a la justicia electoral por tratarse de una sola mención por aporte de campaña”, señala la misma fuente.
A esto se le sumó la reducción en el acceso al crédito que se produjo en el país tras el inicio de la crisis financiera y cambiaria en mayo de 2018 que desde entonces se profundizaron hasta alcanzar la situación actual. Esto provocó a que a la compañía le resultara imposible obtener préstamos para desarrollar los proyectos.
La empresa precisa de al menos 155 millones de dólares para construir los parques solares Nonogasta II ( 20,04 MW), Nonogasta IV (1 MW), Nonogasta V (14,97 MW) y Nonogasta VI (13 MW) en la provincia de La Rioja, Tocota (72 MW), en San Juan, Villa Dolores (26,85 MW), en Córdoba, y Saujil III (8 MW) en Catamarca.
Desde hace más un año y medio 360Energy viene buscando alternativas para llevarlos adelante, que incluyeron la venta de algunos de sus activos y proyectos, la obtención de préstamos de bancos comerciales locales e internacionales y multilaterales, o la emisión de deuda con inversores privados.
Sin embargo, nada de esto funcionó. Las entidades financieras, incluso las que los habían respaldado para la construcción de otros de sus parques, le cerraron el acceso al crédito y los interesados en adquirir algunos de los parques se esfumaron luego de la derrota de Cambiemos en las PASO, en agosto del año pasado.
Dentro de las opciones de venta de activos se barajaron varias posibilidades. Una de ellas era desprenderse del parque fotovoltaico Nonogasta I, de 35 MW, que se encuentra en funcionamiento para fondear los 27 millones de dólares que necesita para la construcción de Villa Dolores.
Además, pensaba usar lo obtenido para abonar un préstamo de 26 millones de dólares préstamo con el Banco Hipotecario, el Banco de Crédito y Securitización SA (BACS), el Banco Ciudad y el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) que tomó para el desarrollo de los Cañada Honda I y I y Chimbera, en San Juan, por un total de 7 MW, en 2012, como informó Desarrollo Energético.
Nonogasta I fue adjudicado con un PPA a 20 años de 56,40 dólares por MW durante la licitación RenovAr 1,5, en 2016, y fue financiado con un crédito sindicado del Hipotecario, el BACS y el Ciudad.
Dentro del paquete también ofrecía las ampliaciones Nonogasta II, IV, V, VI con una capacidad para generar 49,01 MW de energía. El primero fue adjudicado con un contrato a 20 años de 40,40 dólares por MW en la RenovAr 2, el segundo con uno de 41,76 dólares por MW en la Renovar 2,5; mientras que los otros dos recibieron prioridad de despacho de parte de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico SA (CAMMESA) en las rondas realizadas en diciembre de 2017 y mayo de 2018, respectivamente.
Otra alternativa que barajó la compañía fue vender Tocota y Villa Dolores, para focalizarse sólo en los que tiene en La Rioja y Catamarca, e incluso desprenderse de todos los que aún no comenzaron sus obras y quedarse sólo con los que están en funcionamiento: Fiambalá (11 MW), Saujil I (23 MW), Tinogasta I (15 MW), Tinogasta II (6,96 MW) y Nonogasta I (35 MW), afirma la segunda fuente.
360Energy estuvo manteniendo conversaciones con diversos interesados por los proyectos, pero ninguno realizó ofertas tentadoras, señala la primera fuente. Una de las empresas con las que estuvo negociando fue Scatec Solar, quien quería quedarse con Tocota, ya que se encuentra cerca del parque Guañizul II A, de 100MW. Este proyecto cuenta con un PPA a 20 años de 40,80 dólares por MW que obtuvo la RenovAr 2,5; en 2017.
Como adelantó Desarrollo Energético, la compañía de energías renovables controlada por la petrolera noruega Equinor, paralizó todas las negociaciones antes de las PASO debido a la incertidumbre sobre quién sería el nuevo presidente y las medidas que podría tomar para el sector, sumada a la crisis económico-financiera que vive el país y espera retomar el análisis de su plan de expansión en energía solar en la Argentina a comienzos de 2020.
Algunas empresas que se acercaron por algunos de los proyectos también se mostraron interesadas en adquirir la totalidad de 360Energy, afirman las dos fuentes. Sin embargo, ninguna de ellas presentó una propuesta formal o realizó algún tipo de due dilligence, concluye la primera fuente.

Por Hernán Dobry

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