20 noviembre, 2019

Kuera paraliza el proceso de financiamiento para su proyecto de biomasa

La empresa correntina buscaba obtener préstamos por un total de 42 millones de dólares con bancos locales y extranjeros.

Kuera debió paralizar las negociaciones que estaba llevando adelante con bancos de desarrollo y multilaterales, ECAs internacionales y entidades locales para fondear parte de la construcción de la planta de biomasa Santo Tomé, de 12,92 MW, en la provincia de Corrientes, debido a la crisis económica del país y a la falta de definiciones sobre las medidas que tomará el próximo gobierno, afirma su gerente financiero, Juan Pablo Gómez de la Fuente.
En una entrevista exclusiva con esta agencia de noticias, el directivo sostiene que el Investment Fund for Developing Countries (IFU), de Dinamarca, había mostrado interés en respaldar el 50% del capital requerido para el desarrollo del proyecto con un préstamo de 7 millones de dólares. Sin embargo, todo quedó suspendido hasta que no haya novedades sobre la política que adoptará la administración de Alberto Fernandez, dice.
La compañía también estaba buscando un socio que inyectara otros 5 millones de dólares cuando se detuvo el proceso, para completar el 30% (15 millones) de la inversión total de 50 millones, ya que los 3 millones restantes provendrán de sus propios fondos, agrega.
Para el 70% restante (35 millones de dólares), Kuera tenía en carpeta varias alternativas de financiamiento, indica Gómez de la Fuente. Una de ellas es un préstamo sindicado por ese monto en moneda estadounidense con el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), el Galicia y el Nación, detalla.
Debido a la crisis, las entidades locales debieron suspender todo tipo de fondeo para proyectos en el país, lo que tornó esta opción inviable en el corto plazo hasta que se normalice la economía, destaca.
En paralelo, la compañía venía manteniendo conversaciones con bancos de desarrollo y multilaterales extranjeros y ECAs, incluyendo EKF Denmark y la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE) por un préstamo a largo plazo, explica Gómez de la Fuente.
La posibilidad de sumar a estas instituciones europeas dependerá no sólo de las medidas que adopte el próximo gobierno sino, también, de quién sea el contratista EPC y el proveedor de las turbinas, advierte el directivo y agrega que la empresa estaba negociando con varias firmas antes de detener el proceso.
Otra alternativa que barajaba Kuera era comprar las turbinas a una compañía brasileña, lo que le abriría las puertas para fondearse con el Banco Nacional de Desenvolvimento Econômico e Social (BNDES), explica.
A su vez, la empresa planea seleccionar una firma argentina para que le suministrar la caldera que precisa el proyecto o, en todo caso, que sea una extranjera que la fabrique en el país, resalta Gómez de la Fuente.
La compañía había planeaba comenzar con la construcción de la planta en el segundo semestre de este año, pero la crisis hizo que fuera imposible conseguir el financiamiento, por lo que las obras aún no arrancaron, destaca.
Su idea original era empezar a producir electricidad a mediados de 2021, pero deberá esperar hasta que el nuevo gobierno se pronuncie sobre los pedidos de postergación de las fechas de comienzo de operaciones comerciales para los proyectos renovables que hicieron varias firmas del sector, destaca. Sin esto, será imposible construirlo, dice.
La empresa correntina había firmado el contrato de provisión de energía con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico SA (CAMMESA) el 30 de abril, después de varios retrasos.
La planta de biomasa será alimentada con residuos forestales provenientes de bosques cultivados en las cercanías de sus instalaciones y de subproductos de la industria maderera. Para eso, ya firmó acuerdos de largo plazo con varios aserraderos para que le provean la materia prima, explica.
Las obras se realizan cerca de la localidad de Santo Tomé, donde actualmente hay uso 50 aserraderos y otros que se esperan que surjan más adelante y donde la industria forestal tiene más de 250.000 hectáreas de bosques para ser utilizados en el sector, resalta Gómez de la Fuente.
Kuera fue adjudicada con un PPA a 20 años de 104,89 dólares por MW para construir la planta de biomasa en la licitación internacional RenovAr 2, realizada por la Subsecretaría de Energías Renovables de la Nación en noviembre de 2017.

Por Hernán Dobry

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