9 abril, 2019

IMPSA negocia la construcción de una represa para reemplazar a Chihuido I

La empresa mendocina le presentó un proyecto hidroeléctrico de 234 MW al Ministerio del Interior.

IMPSA está negociando con el Gobierno la construcción del complejo hidroeléctrico Chihuido II, de 234 MW, en la provincia de Neuquén, revela una fuente.
Las obras requerirán de una inversión de 700 millones de dólares, más baratas que el proyecto Chihuido I, de 637 MW, cuyo costo es de 2.200 millones de dólares para generar 1.750 GW de electricidad por año en comparación con la nueva represa que producirá 1.200 GW por año, señala.
La compañía planea dividir el plan de financiamiento para la construcción del nuevo complejo hidroeléctrico, resalta. La parte electromecánica, valuada en 150-200 millones de dólares, será costeada con préstamos de bancos internacionales, detalla.
En tanto, los 500-550 millones de dólares restantes serán suministrados por la constructora que sea seleccionada para realizar las obras civiles con sus propios recursos, incluidos los créditos con los bancos comerciales y de desarrollo, asevera la fuente. Varias firmas locales e internacionales quieren participar en el consorcio, detalla la fuente.
Oficialmente, IMPSA presentó el proyecto en enero a Pablo Bereciartua, secretario de Infraestructura y Política Hídrica de la Nación, quien mostró interés en la propuesta.
El 14 de febrero, los técnicos de IMPSA se reunieron con los del Ministro del Interior, Obras Públicas y Oficiales de Vivienda para explicar en detalle la viabilidad del proyecto para definir si es posible continuar profundizando las obras, afirma el funcionario en una entrevista exclusiva con esta agencia de noticias.
Si el complejo Chihuido II se vuelve viable, la cartera podría reemplazar Chihuido I si es que el gobierno de Alemania o el consorcio encabezado por Helport no presenta la propuesta formal para financiarlos los 2.200 millones dólares que requiere su desarrollo. Esto es lo que ha ofrecido la canciller Angela Merkel al presidente Mauricio Macri durante su visita a Buenos Aires para asistir a la reunión del G20, entre el 30 de noviembre y el 1 de diciembre de 2018.
El gobierno alemán propuso esta alternativa como el último intento para reactivar el proyecto que se había suspendido el 10 de julio pasado como parte del programa de reducción del déficit fiscal acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para recibir más asistencia financiera.
Un consorcio compuesto por Banco Santander, ING Bank, BayernLB y Landesbank Baden Wurttemberg (LBBW) propuso respaldar Chihuido I con un préstamo sindicado de 2.200 millones de dólares con una tasa del 6,62% (después de cargos y comisiones) a 20 años y con un período de gracia de cinco años.
La mayoría de los créditos tendrán garantías financieras a 20 años de Euler Hermes Group y una pequeña parte de  Servizi Assicurativi del Commercio Estero (SACE), con tasas del 10% -12%.
El gobierno alemán, los bancos y las ECA que respaldan el proyecto son las razones por las cuales el consorcio seleccionó a Voith como proveedora de las cuatro turbinas Francis de eje vertical que impulsarán a la central hidroeléctrica. Además, la presencia italiana explica la elección de una constructora de su país para las obras civiles.
El consorcio Helport (41%), Panedile Argentina (31%), José J. Chediack, Eleprint e Hidroeléctrica Ameghino aún no han presentado oficialmente la oferta de financiamiento, subraya Bereciartua.
Si la propuesta de fondeo no llega y el proyecto de IMPSA es viable, el gobierno nacional podría cancelar el contrato para el desarrollo de Chihuido I y reemplazarlo con el complejo hidroeléctrico Chihuido II como una iniciativa privada, financiada con sus propios recursos, agrega.
Además, la empresa planea presentar lo antes posible el proyecto a Emprendimientos Hidroeléctricos Sociedad del Estado Provincial del Neuquén (Emhidro SEP), la firma estatal neuquina y al gobierno provincial, señala la misma fuente.
Chihuido I fue adjudicada originalmente en 2010 a un consorcio que incluía a la brasileña OAS e iba a ser financiado por el Banco Nacional de Desarrollo de Brasil (BNDES). Sin embargo, la propuesta fracasó después de que el Gobierno no pudiera fondear su parte  a través de la ANSES. La represa fue re-subastada en 2014 por Cristina Kirchner.
El consorcio liderado por Heport obtuvo el contrato en 2014, tras supera a IMPSA, a la sociedad entre Electroingeniería y China Gezhouba Group Corporation (CGGC), y a la UTE Power Construction Corporation de China (PowerChina), HydroChina Corporation y varias firmas locales.

www.iiicorp.com

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