17 marzo, 2020

El coronavirus afecta la construcción de 9 parques eólicos en la Argentina

La pandemia está frenando la llegada de equipos, repuestos y profesionales para los proyectos.

El coronavirus ha comenzado a impactar en la construcción de los parques eólicos de Total Eren, Genneia y Xinjiang Goldwind Science and Technology, quienes ya están sufriendo retrasos en las obras, debido a los problemas que tienen sus proveedores para suministrarle los equipamientos, repuestos o servicios, afirman cuatro fuentes cercanas a los proyectos.
La pandemia ha provocado que las fabricantes de los aerogeneradores en China y Alemania redujeran la producción de sus plantas, por lo que les pidieron a sus clientes en la Argentina más tiempo para entregar los pedidos o, directamente, que no les enviarán algunos elementos esenciales para terminar con la instalación de las turbinas.
A esto se suma que algunos técnicos que cumplían funciones temporales en la construcción de los proyectos en el país tuvieran que retornar a sus lugares de origen, pero sus remplazantes nunca pudieron viajar debido a la propagación del coronavirus en Europa, al igual que les ocurrió a los especialistas que debían venir a poner en marcha los parques.
Goldwind es una de las más perjudicadas por la pandemia ya que tiene paralizada desde hace un mes la parte final del desarrollo de Loma Blanca I y III (50 MW cada uno) y Loma Blanca VI (100 MW), en la provincia de Chubut, y Miramar (98 MW), en la de Buenos Aires, explica una de las fuentes.
La fabricante de turbinas precisa que le envíen desde su país algunas partes necesarias para seguir adelante con la instalación de los aerogeneradores, que ya están todos en la Argentina desde diciembre, destaca. Pero desde que se desató la epidemia de coronavirus en China, se frenaron los envíos, lo que los obligó a detener los trabajos, dice.
Goldwind China decidió “el cese casi total de la actividad en las oficinas por dos semanas después del feriado del Año Nuevo Lunar (25 de enero), propiciando el trabajo remoto para evitar desplazamientos y el uso trasporte público; y la desinfección diaria de aquellas plantas que continuaron trabajando con actividad reducida, al igual que en la sede central, en el campus y en las oficinas de los parques eólicos”, explican desde la empresa.
La compañía esperaba terminar con la construcción de Loma Blanca III y VI entre enero y febrero, en donde le falta concluir una línea de alta tensión para conectarlos con la red. Sin embargo, aún no tiene un panorama claro de cuándo podrían finalizar con las obras, resalta la misma fuente.
Por otra parte, Loma Blanca I ya cuenta con la subestación terminada pero aún le quedan por instalar varias turbinas, mientras que Miramar está avanzado en un 70%, señala. El único que ya está concluido y esperando la habilitación comercial es Loma Blanca II (50 MW).
El EPC de los proyectos está a cargo de Power Construction Corporation of China (PowerChina), mientras que el balance de planta (BOP por sus siglas en inglés) del parque bonaerense esta en manos de José Cartellone Construcciones Civiles.
Este es el segundo contratiempo que ha tenido la empresa ya que a fines del año pasado debió afrontar el congelamiento en las transferencias de fondos del Bank of China, que es quien está financiando el proyecto, debido a las restricciones que impuso el gobierno de Mauricio Macri tras la derrota en las PASO.
Finalmente, esto se solucionó cuando el Banco Central de la República Argentina (BCRA) modificó las normativas que impedían el acceso a la compra de dólares y el giro de divisas para quienes tenían créditos en el extranjero, destaca la misma fuente.
Goldwind adquirió Loma Blanca I, II, III en 2017. Los tres proyectos fueron adjudicados con un PPA a 20 años de 73,12 dólares por MW bajo la Resolución 202 del ex Ministerio de Energía y Minería de la Nación.
En tanto Miramar y Loma Blanca VI, que fueron comprados en la misma operación, obtuvieron un contrato de 65,40 y 53,50 dólares por MW, respectivamente, durante la licitación RenvoAr 1,5.
Una situación similar a la de Goldwind la está sufriendo la francesa Total Eren, ya que tiene paralizada la puesta en marcha de sus parques Malaspina (50,40 MW) y Vientos Los Hércules (97,20 MW), en la provincia de Santa Cruz, debido a que Senvion, su proveedora de turbinas, ha reducido las actividades en sus plantas en Alemania debido al avance del coronavirus, explica una segunda fuente.
Si bien todos los aerogeneradores ya están en la Argentina e instalados en ambos proyectos, la compañía precisa de algunos repuestos y otros elementos para cambiar algunos de los originales que fallaron cuando los probaron en el terreno, pero no se lo están pudiendo suministrar, resalta.
La empresa, controlada por la petrolera Total y la energética Eren Groupe, necesita, además, que los técnicos alemanes puedan viajar al país para realizar todos los ajustes finales para la puesta en marcha (commissioning) de las turbinas y la subestación de ambos parques, destaca la misma fuente y agrega que esto no va a ser posible hasta por lo menos un mes más.
La compañía fue una de las que más problemas tuvo que afrontar para desarrollar ambos proyectos durante 2019. Primero tuvo que padecer las consecuencias que le acarreó el concurso preventivo de Senvion en abril del año pasado, por lo que los bancos que pensaban financiarlos paralizaron todos los desembolsos hasta tener un panorama más claro de qué ocurriría con las obras.
Esto quedó resuelto y Total Eren llegó a un acuerdo con KfW Ipex-Bank, Netherlands Development Finance Company (FMO), Deutsche Investitions und Entwicklungsgesellschaft (DEG) y Euler Hermes Group para que le enviaran los fondos a principios de septiembre.
Sin embargo, esto no pudo concretarse debido a que el gobierno de Macri impuso restricciones cambiarias tras las PASO, por lo que los bancos volvieron a frenar el desembolso, algo que recién pudo realizarse a fines de 2019 cuando el BCRA modificó las normativas, explica la segunda fuente.
Mientras tanto, la empresa francesa continuó con las obras con los fondos que le inyectaban desde su casa matriz, a la espera de que el gobierno la Compañía Administradora del Mercado Mayorista SA (CAMMESA), le autorizara el reintegro del IVA cobrado por la importación de los equipamientos.
Esto recién se produjo el 1 de septiembre, pero la devaluación que sufrió el peso tras derrota del gobierno en las primarias hizo que este monto calculado en dólares fuera un 25% menos a lo que debía recibir originalmente, lo que le implicó un sobrecosto para el proyecto, y le generó a la firma una pérdida de casi 4%, detalla.
Por estas razones, la compañía había pedido diversas postergaciones del inicio de operaciones comerciales (COD por sus siglas en inglés) a CAMMESA cuya fecha original estaba fijada para finales de octubre de 2019.
Total Eren fue adjudicada con un PPA a 20 años de 62,88 dólares por MW para construir Vientos Los Hércules en la licitación RenovAr 1, en 2016. A su vez, compró Malaspina, el proyecto de IMPSA, que había obtenido un contrato de 72 dólares por MWh mediante la Resolución 202.
Finalmente, Genneia es la que, por el momento, está sufriendo menos el impacto del coronavirus en la construcción de sus parques Chubut Norte II (26 MW), Chubut Norte III (83 MW) y Chubut Norte IV (58 MW), que está llevando a cabo junto a Pan American Energy (PAE).
Hace unas semanas, la fabricante de turbinas Nordex le notificó que estaba teniendo retrasos en la producción de los aerogeneradores debido a que el avance de la pandemia había provocado la paralización de sus plantas en China, por lo que no podían contar con algunos componentes, explican la tercera y cuarta fuente.
Sin embargo, desde la compañía energética local le restan importancia a los efectos de la enfermedad en el proceso ya que sostienen que la firma alemana los tienen acostumbrados a las más variadas excusas para justificar la dilación en la llegada de los equipos, resaltan.
“La verdadera razón del retraso es que cuentan con poca estructura en el país y le están dando prioridad a terminar los parques de AES Argentina. Tienen tres grúas para montar las turbinas y una sola está en Chubut Norte”, destaca la tercera fuente.
Genneia espera recibir una tanda de 13 aerogeneradores y aspas en las próximas semanas, que ayer salieron desde Alemania en barco rumbo a la Argentina y ya cuentan con licencias de importación aprobadas, explica.
La única duda que aún les queda pendiente de responder es qué ocurrirá cuando arriben al país ya que, por el momento, los puertos siguen abiertos para la recepción de equipos, pese al cierre de las fronteras.
“No se prohibirá el ingreso de embarcaciones que transporten mercaderías. Los tripulantes extranjeros no residentes en el país podrán descender si no presentan síntomas y navegaron más de 14 días sin atracar en ningún puerto de una zona afectada por el Coronavirus o no presentan síntomas y no transitaron, amarraron o embarcaron en los últimos 14 días en una zona afectada por el virus”, afirma la circular publicada el 17 de marzo por la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegable de la Nación.
La medida estipula, además, que “quienes no presenten síntomas y en los últimos 14 días hayan transitado por zonas afectadas deberán cumplir con las normas y protocolos del Ministerio de Salud de la Nación. Esto implica el distanciamiento social en caso de tener que descender del buque para permitir la operatoria portuaria. De no ser necesario el descenso de los tripulantes para la operatoria, no podrán descender del barco durante 15 días”.
Nordex aún debe terminar de fabricar y entregar cerca de 10 aerogeneradores más para, luego, ser instalados en los parques chubutenses, explica la misma fuente y agrega que aún no hay una fecha estipulada para que esto ocurra.
A los problemas que le produjo la empresa alemana, se suma el atraso de cerca de dos meses que le generaron las restricciones cambiarias que impuso el gobierno de Mauricio Macri en septiembre.
Como adelantó Desarrollo Energético, los directivos de Genneia tuvieron que viajar a Alemania para lograr destrabar los desembolsos correspondientes al financiamiento que habían acordado con KfW, FMO y Euler Hermes para poder continuar con las obras.
Debido a estos retrasos, la compañía le presentó a CAMMESA una nota pidiendo la postergación del COD sin penalidades ya que se debió a cuestiones ajenas a la empresa, explican ambas fuentes.
Genneia pensaba recuperar el tiempo perdido intensificando los trabajos en los parques, pero la falta de infraestructura de Nordex en el país le impidió cumplir con el esquema que se había trazado, destaca la tercera fuente.
La compañía fue adjudicada con dos PPA a 20 años de 38,90 dólares por MW para desarrollar Chubut Norte III y IV en la licitación RenovAR 2, en diciembre de 2017, que deberán conectarse al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) a partir del segundo trimestre de 2020.

Futuro
Hasta el momento la construcción de la mayoría de los parques continúa con su ritmo normal, pero todas las fuentes consultadas destacan que su desarrollo podría verse afectado si se acelera el avance del coronavirus en le país y el gobierno tuviera que tomar medidas más drásticas, como una cuarentena de toda la población.
Desde la fabricante de turbinas Vestas Wind Systems, resaltan que por el momento su operatoria no se ha visto afectada, pero no descartan que la pandemia podría provocar la falta algunas herramientas, repuestos y personal especializado proveniente de Europa.
La firma danesa está terminando de construir La Genoveva I (86,63 MW), de Central Puerto, y El Mataco (100 MW) y San Jorge (100 MW), de Petroquímica Comodoro Rivadavia, todos en la provincia de Buenos Aires.
En tanto, la unidad local de Acciona coincide con este diagnóstico y destaca que continúa con normalidad con los trabajos en los parques eólicos Vientos Neuquinos I y II (100 MW) y Energética I y II (100 MW).

Por Hernán Dobry

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