12 noviembre, 2019

Avanza el proyecto Cerro Rayoso para reemplazar a Chihuido I

La propuesta fue presentada a la provincia de Neuquén por la empresa PowerChina.

La Secretaría de Energía de la Nación avanza en el proceso para habilitar la construcción de la represa Cerro Rayoso, de 560 MW, en la provincia de Neuquén, con la que planea remplazar el desarrollo del complejo hidroeléctrico Chihuido I, revelan dos fuentes.
El proyecto fue presentado por Emprendimientos Hidroeléctricos Sociedad del Estado Provincial del Neuquén (Emhidro) a principios de año junto a otras dos alternativas (Chihuido II y La Invernada) para que el organismo analizara su viabilidad, explican las dos fuentes.
La empresa provincial neuquina busca asegurarse un PPA con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico SA (CAMMESA) para la venta de la electricidad que generará el proyecto una vez terminado, lo que le permitirá lanzar la licitación para su construcción, sostiene una de las fuentes. El contrato podría rondar los 80 dólares por MW, un monto menor a los 129,50 dólares por MW asignados a Chihuido I, destaca.
Como el análisis de la documentación se fue prolongando en el tiempo, Emhidro y la Secretaría de Energía optaron por dejar en manos del próximo gobierno la decisión de seguir adelante o no con el proceso, luego de la derrota de Cambiemos en las elecciones, resalta.
Mientras tanto, la firma provincial neuquina sigue avanzando con el proyecto para tener todo listo cuando asuma la administración de Alberto Fernández y, así, poder lanzar cuanto antes la licitación para adjudicar el contrato de construcción de la central hidroeléctrica, señala la misma fuente.
Emhidro recibió la propuesta para desarrollar Cerro Rayoso, sobre el río Neuquén, de parte de Power Construction Corporation of China (PowerChina) hace casi un año y, desde ese entonces, mantiene conversaciones con la firma asiática para intentar llevarlo adelante, destaca.
El proceso pasó por momentos en los que parecía haberse estancado, como cuando la empresa provincial le pidió a la compañía que le presentara un proyecto formal con un PPA que incluyera el costo de financiamiento, que debía correr por cuenta de la constructora, resalta la fuente.
PowerChina se tomó su tiempo, pero finalmente, le entregó la documentación, que incluyó opciones de recupero de la inversión de 15 y 20 años, lo que le permitió elevarle la propuesta a la Secretaría de Energía de la Nación en el segundo trimestre de este año, explica.
Como fue anticipado por Desarrollo Energético en enero, las obras de Cero Rayoso requerirán de una inversión aproximada de 1.500 millones de dólares, que la empresa asiática planea financiar con préstamos de bancos comerciales y de desarrollo y la agencia de crédito a la exportación (ECA) de su país.
Uno de los requisitos que plantea la compañía china para seguir adelante es que el proyecto cuente con garantía soberana, ya que es algo que le piden las entidades financieras para respaldar proyectos en el exterior, como lo están haciendo en la actualidad con el parque solar Cauchari I, II y III, en la provincia de Jujuy, resalta una segunda fuente. El problema es que el gobierno nacional no puede asegurar esto ya que carece de la autorización del Fondo Monetario Internacional (FMI), ya que, de hacerlo, se lo consideraría como una deuda nueva más, fuera de lo acordado al momento de recibir los desembolsos, explica.
En las últimas semanas, la empresa envió técnicos y a una consultora en túneles a Neuquén que dictaminaron que la roca de la zona donde planean construir la represa es mucho mejor que la de donde se iba a emplazar Chihuido I, detalla. A su vez, planea realizar nuevas perforaciones para recabar más información que le permita preparar un plan de trabajo y un nuevo presupuesto final, dice.
Con todo esto, PowerChina espera presentarle a Emhidro una nueva propuesta, más completa, que le servirá a la firma provincial para declararla como iniciativa privada, señala la misma fuente. Esto, a su vez, será la base, luego, con la que se armarán los pliegos de la licitación, dice.
Como el proyecto será declarado de interés público por el gobierno de Omar Gutiérrez, la empresa asiática tendrá el derecho a mejorar las ofertas de otras compañías en el concurso de precios. El contrato que se adjudicará estará garantizado con un PPA en dólares que firmará con CAMMESA, ya que no tendrá ningún tipo de garantía del gobierno nacional, destaca.

Más propuestas
Emhidro también recibió otros dos proyectos en la misma época para remplazar a la central hidroeléctrica Chihuido I, como fue adelantado por Desarrollo Energético: uno de IMPSA y otro de China Gezhouba Group Corporation (CGGC), pero por diferentes razones no lograron avanzar.
El primero incluye la construcción de la represa Chihuido II, de 234 MW, en el río Neuquén, cuyo desarrollo requiere de una inversión de 700 millones de dólares. La productora de turbinas mendocina planea dividir su plan de financiamiento en dos segmentos: electromecánico y obra civil.
La primera parte, valuada en 150-200 millones de dólares, espera financiarla con préstamos de bancos extranjeros, detalla la segunda fuente, y agrega que también podría incluir la participación del Banco de la Nación Argentina, ya que es uno de los principales accionistas de la compañía.
Los restantes 500-550 millones de dólares estarán a cargo de la constructora encargada de llevar a cabo la obra civil, que debería traer su propia fuente de fondeo, incluyendo bancos comerciales y de desarrollo extranjeros, explica la misma fuente. IMPSA ha estado negociando con varias empresas locales e internacionales para conformar un consorcio con este fin, dice.
Esta es la razón principal que hizo que el proyecto quedara relegado frente al de PowerChina ya que la empresa mendocina pedía ser adjudicada primero con el contrato para, luego, salir a buscar el financiamiento, explica la primera fuente y agrega que eso es algo que Emhidro busca evitar para caer nuevamente en la misma experiencia que hizo que Chihuido I nunca se llevara a cabo.
Sin embargo, desde IMPSA destacan que esto no es así y que, de avanzar con Chihuido II, su idea es traer el fondeo completo, algo imposible en estos momentos de la Argentina y, menos aún, si no cuenta con garantía soberana, destaca la segunda fuente. Incluso, resaltan que nunca presentaron una propuesta formal, si no, cuestiones técnicas.
La otra alternativa llegó de parte de China Gezhouba Group Corporation (CGGC) para desarrollar la central hidroeléctrica La Invernada, de 560 MW, también en el río Neuquén, que requiere una inversión de 1.500 millones de dólares, como fue adelantado por Desarrollo Energético.
Al igual que PowerChina, la empresa asiática también propuso financiar las obras con créditos de bancos comerciales y de desarrollo de su país. Sin embargo, su proyecto fue quedando relegado debido a los problemas que la compañía está teniendo para construir las represas Condor Cliff y La Barrancosa en la provincia de Santa Cruz, destaca la primera fuente.

Un proyecto con problemas
Antes de tomar cualquier tipo de decisión sobre Cerro Rayoso, el Gobierno Nacional deberá cancelar el contrato adjudicado al consorcio conformado por Helport, la constructora de Corporación América (41%), Panedile Argentina (31%), José Chediack, Eleprint, e Hidroeléctrica Ameghino para levantar Chihuido I, de 637 MW.
El proyecto fue paralizado el 10 de julio de 2018 como parte del programa de reducción del déficit fiscal acordado por el gobierno nacional con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para recibir más asistencia financiera.
El contrato, que había sido adjudicado al consorcio en 2014 por la administración de Cristina Kirchner, precisa de una inversión cercana a los 2.200 millones de dólares y fondeo externo.
El gobierno de Alemania ofreció a su par de Argentina un préstamo sindicado con bancos privados para financiar la totalidad de las obras, durante la visita de la canciller Angela Merkel a Buenos Aires en la reunión del G20 celebrada los días 30 de noviembre y 1 de diciembre de 2018.
Un sindicato compuesto por Banco Santander, ING Bank, BayernLB [Bayerische Landesbank], y Landesbank Baden Wurttemberg (LBBW) propuso respaldar Chihuido I, con un préstamo de 2.200 millones de dólares (después de cargos y comisiones) a 20 años con un período de gracia de cinco años.
La mayoría de los préstamos tendrán garantías financieras de Euler Hermes Group, y una pequeña parte de SACE (Servizi Assicurativi del Commercio Estero) con tasas del 10%-12% para la garantía de 20 años.
Por esa razón, la UTE liderada por Helport había seleccionado a la alemana Voith como proveedora de las cuatro turbinas Francis de eje vertical que alimentarán la central hidroeléctrica, y a una firma italiana para llevar a cabo la obra civil.
Sin embargo, esta opción se cayó, luego que la fabricante germana de turbinas se reunió con el secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, quien les informó que el gobierno no podía poner la garantía soberana por lo que era imposible seguir adelante con el proceso de financiamiento, resalta la segunda fuente y agrega que esto provocó el enojo de la empresa.
En las últimas semanas, el gobierno ruso volvió a mostrarse interesado en construir el proyecto, luego de haber sido dejados de lado en 2016, y está sondeando a las futuras autoridades nacionales al respecto, señala la primera fuente.
Hace tres años, había ofrecido un préstamo de 1.660 millones de dólares a 20 años y 66 meses de gracia provisto por su banco de desarrollo Vnesheconombank, que incluía a empresas de su país como Inter RAO y OSJC Power Machines como proveedoras de las turbinas y generadoras. La transacción se cayó luego de que el presidente Mauricio Macri no aceptara la tasa de interés del 6,50%.
En mayo de 2017, Helport llegó a un acuerdo para un crédito sindicado de 2.200 millones de dólares y una tasa del 3-3,50% con un grupo de bancos chinos, liderados por Bank of China. Pero Beijing congeló el procesó luego de que el gobierno argentino frenara la construcción de dos represas en la provincia de Santa Cruz, adjudicadas a firmas de ese país.
Chihuido I había sido adjudicada originalmente en 2010 a un consorcio que incluía a la brasileña OAS e iba a ser financiado por el Banco Nacional de Desarrollo de Brasil (BNDES). Sin embargo, la propuesta fracasó después de que el Gobierno no pudiera fondear su parte a través de la ANSES.
La represa fue re-subastada en 2014 y fue allí que la UTE liderada por Helport obtuvo el contrato, tras superar a IMPSA, a las sociedades entre Electroingeniería y China Gezhouba Group Corporation (CGGC), y a la de Power Construction Corporation de China (PowerChina), HydroChina Corporation y varias firmas locales.

Por Hernán Dobry

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